RAPIDEZ Y FLEXIBILIDAD

23 abril, 2022 0 No tags 0

En entornos como el actual, muy cambiantes e inestables, estas dos características se vuelven vitales. Para ser flexible tienes que tener una visión de las cosas lo más real y completa posible. Para ser rápido, tu sistema de comunicación tiene que estar perfectamente engrasado.

Los grandes sistemas corporativos, no tienen ninguna de estas dos características. Si las sabes usar, te van a dar siempre ventaja frente a sistemas con muchos más recursos que los tuyos.

El lubricante de esto es la coordinación. Todo el mundo debe saber hacia dónde se quiere ir. Por lo que el sistema debe tener una organización. Y esta organización debe dar libertad de movimiento a las personas que tienen que tomar decisiones en el día a día.

Por cierto, todo esto no funciona si no se comanda desde el frente, desde la trinchera, siguiendo los cambios diarios que se provocan en el mercado. Si estas en un cómodo despacho en la retaguardia, cuando te quieras enterar de lo que pasa, tu competencia te habrá liquidado.

Nuestra gente -personas que saben lo que hacen, con la formación y el saber hacer suficiente- necesita audacia y libertad para poder tomar decisiones en función de los cambios que se vayan produciendo. Eso lo da un liderazgo diseñado para esto. Grupos de trabajo pequeños, flexibles y maniobrables, apoyados por subsistemas administrativos que actúan como conexión al resto del sistema.

Para tener pequeños grupos que funcionen, tenemos que poner juntas a personas que puedan trabajar juntas. “Dime que puedo hacer por ti…” es una de las grandes claves. A la pregunta ¿Quieres echar una mano? La única respuesta valida es: “por supuesto”. Este es el tipo de personas que necesitamos hoy. Solo puedes resolver problemas de coordinación de forma personal.

La estrategia, la táctica y la política de empresa deben trabajar juntas. Los problemas nunca tienen una sola dimensión técnica. La mejor solución técnica, si no es acompañada de buenas tácticas y políticas, no sirve de nada.

SUFICIENTE

9 abril, 2022 0 No tags 1

Hemos creado y creamos prosperidad. Nuestro sistema de libre mercado funciona porque proporciona libertad para acertar o cagarla. Pero como todo, tiene un lado oscuro. El problema está en no llegar a lo suficiente.

El problema está en determinar qué es lo suficiente. Bajo mi punto de vista:

  • Suficiente es trabajar para vivir, no al contrario.
  • Suficiente es no mirar lo que tiene el vecino.
  • Suficiente es compartir lo que se pueda, cuando se pueda.

La prosperidad tiene otro efecto secundario: la ambición sin medida. Esto tiene como resultado la enfermedad de la aspiración infinita (Durkheim). Y es una enfermedad crónica.

Una encuesta que bien podríamos extrapolar por aquí del Pew Research Center sobre el secreto de la felicidad: “un trabajo o carrera que disfrutar” fue la contestación más frecuente por encima del matrimonio, los hijos o cualquier otra relación comprometida. La carrera, no la comunidad, parece que es la piedra angular en nuestro modelo de vida.