IRREDUCTIBILIDAD DE SISTEMAS

26 marzo, 2022 0 No tags 1

Esto es una característica critica de cualquier sistema. Vamos con ella.

Un objetivo tan simple como miope: Buscar la rentabilidad poniendo gran parte del esfuerzo únicamente en la reducción de costes. Centrarse en la reducción de costes tiene un límite -absurdo-, eliminar todos los costes. Buscar la eficiencia es correcto, pero entendiendo que tiene un límite: si tocas subsistemas críticos o irreducibles, te cargas el corazón del sistema y te quedas sin negocio. La eficiencia tiene un límite, si lo sobrepasas, dañas de forma irreversible el sistema.

El límite de costes cero: si ya no tienes costes, tampoco tienes sistema que los soporte. Enhorabuena, te has cargado tu sistema, tu compañía, tu negocio.

Nota: por el contrario, la función beneficio no tiene límite. Dale una pensada…

Según se crece, tendemos a perder de vista lo esencial. Es verdad que la tentación a dar más “valor añadido” a nuestros productos es grande. Por otra parte, fuera del mercado del lujo, en un mundo cada vez más ajustado a lo básico -no tiene por qué ser barato- esto es peligroso.

Como remediarlo: identificando los subsistemas básicos y sus interacciones, sin los cuales tu negocio -sistema- no puede desarrollar un funcionamiento básico. De tal forma que, si te cargas alguna de estas partes del sistema, éste deja de funcionar».

Esto no quiere decir que los subsistemas básicos no se deban adaptar. Si no lo hicieran el sistema se volvería rígido y también colapsaría. Se deben adaptar según se crezca o decrezca y según las limitaciones que vaya imponiendo el medio en el que desarrollamos nuestra actividad. Esto se llama evolución.

CARISMA, EMPUJE, PELOTAS… Y SABER ESTAR

12 marzo, 2022 0 No tags 1

No recuerdo ahora quien dijo que las tres primeras son cualidades básicas para salir adelante. Sin carisma, no convences, no te diferencias. Sin empuje no inicias nada. Y sin pelotas no peleas por hacerte un hueco, o no continuas lo empezado.

Además, a todo esto, le sumaria conocimiento y saber hacer.

… Y saber estar. ¿Qué significa esto?

Saber estar es entender la realidad en la que te desenvuelves y reconocer tu sitio en el mundo. Veamos esto, te sientas a jugar una partida de póker con jugadores profesionales, y tú tienes una experiencia y conocimientos básicos. Al principio te llegan tres manos seguidas de muy buenas cartas. Ganas esas tres primeras partidas.

Ahora viene lo bueno, tienes dos opciones:

  1. No entender lo que está pasando: te crees el rey del mambo, piensas que los que están sentados contigo son memos. Sigues jugando. Acabas sin blanca.
  2. Sabes estar: Entiendes y asumes que eres el mediocre de la mesa, que la suerte ha estado de tu lado. Te levantas de la mesa, porque reconoces y sabes cómo funciona la realidad, como funcionan las rachas. Acabas de ganar una buena pasta. Esto, además te va a permitir sentarte otro día a jugar a eso mismo, o a otro juego.