TORIA DE LAS LIMITACIONES, DINAMICA DE SISTEMAS, Y CISNES NEGROS

16 enero, 2021 0 No tags 0

El gran factor limitante de tu proyecto es la aparición inesperada de un evento que lo tumbe. Un puto cisne negro.

Esta es la base de la teoría de las limitaciones: tu sistema -empresa, proyecto, negocio- opera en función de los factores limitantes que tenga. Detecta esos factores limitantes, y ve intentando suprimirlos o mitigarlos. Según aumenta la complejidad de un sistema, lo hace el número de factores que lo pueden limitar. De hecho, cuando mitiguemos o suprimamos uno, seguramente aparezca otro en otra parte del sistema. Es un proceso de mejora y adaptación continuo.

Pero ¿Qué hacer con un evento que hoy no existe, que no podemos ver y por lo tanto prever, que nos puede tumbar, y que sabemos que puede aparecer en cualquier momento?

Solución: Pasarnos la vida gestionando en función de ese posible e improbable evento que nos puede tumbar. Esto implica desarrollar un modelo de gestión de tipo orgánico. Es decir, una gestión adaptada todo lo posible al entorno en el que operamos, y a nuestros -limitados- recursos (capital, endeudamiento, conocimiento, saber hacer…)

Esto no implica quedarse estancado. Muy al contrario, es coherente con una forma de crecimiento y adopción de riesgo que implica ir generando pequeñas apuestas a lo largo del tiempo, de tal forma que de no funcionar algunas de ellas, podamos ir asumiendo esas pequeñas perdidas, e ir generando nuevas apuestas -nuevas opciones-. Es decir, apostando en cada momento, lo que nuestro sistema -negocio, proyecto…-, este dispuesto a perder. Estas pequeñas apuestas deben buscar la mayor asimetría posible. Es decir, buscar un gran retorno con la mínima inversión posible, asumiendo la que la mayoría de esas pequeñas inversiones o van a funcionar. Esto es lo que entiendo por un crecimiento orgánico.

Nota: el entorno actual, es más inestable y caótico que nunca. A medida que aumenta la globalización, las relaciones se multiplican y entran más actores en el juego. Por lo tanto, las variables desconocidas que entran a formar parte del ecosistema en el que te desenvuelves se multiplican de forma exponencial. El sistema se vuelve, más y más complejo. Y por lo tanto más y más caótico.

A medida que pasa el tiempo también se acumulan -de forma silenciosa- las probabilidades de que ocurran eventos que impacten de forma negativa y salvaje en tu proyecto. Es decir, cuanto más tiempo pases en la partida, más probabilidades de encontrarte con algún evento de este tipo.

¿Qué pasa si finalmente ese evento no aparece? Mira qué suerte. El día que te retires de la partida, te llevas todos tus excedentes -beneficios-, o puedes cubrir todas tus perdidas, créditos, etc.. y a otra cosa mariposa.

Resumiendo: por un lado, tienes que estar haciendo apuestas que puedas asumir de forma constante para ir incrementando las probabilidades de acierto. Por otro, debes gestionar todo esto para evitar que la aparición de un evento inesperado y/o la acumulación de riesgos de cola te tumben. Por cierto, ningún modelo de negocio o estrategia se prueba hasta que sobrevive a un evento traumático.

Eso implica:

  • Entender que no importa la frecuencia, importa el impacto.
  • En caso de necesidad poder desarrollar un repliegue rápido y ordenado, y en caso extremo, entrar en modo latencia.
  • Crecer desde un enfoque de pura supervivencia. Esto implica un crecimiento orgánico, sin deuda, o con una deuda que se pueda cubrir en cualquier momento. Es un crecimiento adaptado al medio y los recursos de los que se dispone en cada momento.
  • Si un año no se puede crecer, o se decrece, no pasa nada. Tenemos adaptado el sistema para que aguante este escenario.
  • Una estructura -costes fijos- enfocada en mantener los procesos esenciales del modelo de negocio, eso que se llama core business.
  • Redundancias en los activos clave del negocio. No tener miedo a generar algunas ineficiencias -teóricas-. Por ejemplo, mantener un volumen de efectivo disponible -liquidez- que nos permita afrontar eventos inesperados, y en un momento, un repliegue rápido y ordenado.
  • La suma de óptimos locales, no generan un óptimo global del sistema, porque un óptimo de un subsistema, puede generar un cuello de botella en otro. Olvida la búsqueda del óptimo global del sistema, es perder el tiempo. De hecho, un sistema optimizado al máximo es un sistema con una fragilidad máxima. No se va a poder adaptar al mínimo cambio. Y a la mínima hará crack.

Cisnes grises: tener tu sistema preparado para que un evento negativo de alto impacto haga que te tambalees, pero no que te vayas a la lona. Permite ganar tiempo para intentar que el sistema se recupere del impacto.

En las siguientes entradas voy a seguir explorando todo esto con algún detalle más.

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