MODELO OBJETIVO-MISIÓN/TÁCTICA-MISIÓN

21 marzo, 2020 0 No tags 1

El modelo de gestión basado en objetivo-misión, busca un funcionamiento de mando y control basado en directivas en vez de en órdenes. Este modelo busca dar libertad a los escalones intermedios de la organización, para planificar y desarrollar las tácticas que en cada momento consideren mejores.

Orientar sin dar órdenes muy concretas es una consecuencia de utilizar y asimilar el funcionamiento y uso de un pensamiento estratégico, y por lo tanto difuso, para marcar la estrategia. Se improvisa cuando es necesario. Se da libertad de actuación en los niveles tácticos y operativos.

El funcionamiento: El comité de dirección –capas estratégica y operacional-, da a los diferentes mandos una descripción -muchas veces, ni siquiera muy detallada- del objetivo, los recursos disponibles a emplear, y el periodo de tiempo necesario para alcanzar el objetivo. Los directores dependientes del comité de dirección poseen total independencia para implementar la secuencia de órdenes más apropiada para conseguir los objetivos.

Con este modelo, las capas medias de la organización tienen la libertad de planificar y ejecutar la misión, teniendo en cuenta la visión operativa y táctica de la misma. Este modelo permite liberar al comité de dirección de las decisiones operativas y tácticas.En este modelo, las órdenes directas son escasas, se implementa un sistema de tareas por todo el sistema, por toda la organización.

Para que esto funcione, es fundamental que todo el sistema de gestión comprenda la intención de las órdenes. Esto hace necesario implementar una guía de tareas que permita a los niveles operativos y tácticos actuar de forma autónoma.

El problema: todo el mundo tiene que estar formado para operar en este modelo y tiene que existir una coordinación a todos los niveles. Las personas tienen formaciones y motivaciones muy dispares. Se debe encontrar el objetivo y el camino común que sirva de orientación. Y puede ser el esquema básico: Margen -> Rendimiento -> Beneficio.

Esta es otra de las aparentes contradicciones en el mundo de la gestión, que asume que su entorno es asimétrico. Tiene que ver con el pensamiento estratégico, que tiene zonas difusas. Tiene que ver con una organización formada para dar libertad de ejecución a las capas operaciones y tácticas -sin perder de vista el objetivo-. Eso permite improvisar según acontecimientos.

Se entiende y asume la asimetría de la realidad. Buscamos resultados salvajes con la mínima inversión. Entendemos que podemos asumir pequeñas perdidas de forma reiterada. Se sigue la línea de menor resistencia. Se aprovechan oportunidades de mercado. Estrategias y tácticas de tipo oportunista.