NIVEL ESTRATÉGICO, OPERACIONAL Y TÁCTICO

5 mayo, 2018 0 No tags 1

Lo importante es ponerse en marcha. Pero para ponerse en marcha se necesita fijar una dirección determinada con un objetivo. No importa que el objetivo y el camino estén definidos de forma algo difusa o borrosa y no sean del todo mensurables… Básicamente porque alcanzar el objetivo depende de tantas variables aleatorias, que intentar definir el camino y el objetivo de forma 100% detallada es perder el tiempo… y hacer el idiota.

De todas formas, si te tranquiliza tener todo definido de forma precisa, adelante, pero siendo consciente que únicamente sirve para calmar tu ansiedad.

Como ya he comentado, la definición estratégica debe marcar las líneas generales de actuación, define el qué. Define lo que es necesario hacer para ganar la partida. El problema: Para que cualquier planteamiento estratégico funcione, debe dejar libertad a los niveles operacional y táctico para actuar. Debe dejar libertad a el cómo… Y esto solo es posible si existe un nivel alto de conocimiento, entrenamiento y confianza en los niveles operacional y táctico.

Una cosa es pensar un plan, y otra muy diferente ejecutarlo. En el plano operacional y táctico, las personas que conforman ese nivel, deben tener la capacidad de detectar nuevas oportunidades y la libertad de explorarlas y explotarlas si lo estiman conveniente. Básicamente porque se mueven en un nivel muy turbulento, cambiante, y violento, y por lo tanto muy sensible a las leyes del azar.

Las nuevas oportunidades que aparecen como consecuencia de estar ejecutando una estrategia con un plan, solo se pueden explorar y explotar improvisando. Una estructura de mando rígida no deja espacios para que se de esta improvisación, para poder explorar y explotar esas nuevas oportunidades.

Pienso que es un pésimo negocio tener a personas desarrollando el nivel estratégico, sin haber pasado antes por la trinchera. Alguien que no se ha fajado antes en el nivel táctico y operacional, no puede conocer ni las limitaciones, ni las oportunidades que puede llegar a brindar ese nivel, es incapaz de apreciar la textura de la realidad. No en capaz de entender el entorno. El nivel estratégico, se desarrolla en los despachos, sitios tranquilos y alejados de los cambios continuos y violentos que se dan en los niveles inferiores, y que se dan todos los días.

Y es seguro, que además de terminar exigiendo cosas imposibles, jamás entenderá las oportunidades que puede brindar el desviarse del desarrollo establecido por los planes. Y casi seguro que será exigente con el cumplimiento de sus -muchas veces- absurdos planes. Ese perfil lo cumplen a la perfección las personas con un bonito MBA, pero con poca o ninguna experiencia previa en niveles más bajos de jerarquía/organización, en niveles de trinchera. Es el drama de nuestro tiempo.

Si los niveles operacional y táctico tienen libertad para tomar decisiones, tendrán la oportunidad de ver y explotar oportunidades que solo van a poder detectar las personas que desarrollan su trabajo en estos niveles. Esto implica muchas veces saltarse planes previamente definidos. Por lo que la organización debe tener niveles altos de tolerancia a la improvisación, a saltarse procesos y procedimientos previamente establecidos.

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