SOBRE LA IMPROVISACION

16 septiembre, 2017 0 No tags 1

Según RAE: improvisar.
Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación.

Una organización empresarial (o de cualquier otra naturaleza) es un sistema programado para hacer frente a una serie de eventos previstos/rutinarios, mediante sus procesos y procedimientos internos. Eso establece un orden, una forma de hacer las cosas. Y ese orden (se supone) genera eficiencia.

La improvisación surge de la propia estructura como intento de adaptación rápida a nuevas variables del entorno que nuestro sistema no tenía previsto que aparecieran. La improvisación surge como reacción de una organización, para intentar adaptarse rápidamente a un cambio en el entorno donde se desenvuelven.

Se genera desde estructuras que ya tienen/generan un orden, porque están adaptadas a un entorno determinado. Una estructura debe ser capaz de tolerar cierto grado de desorden que se da en toda improvisación.

La improvisación cambia la forma en que se hacen las cosas, recombina elementos de la propia organización para conseguir hacer cosas diferentes, hacer cosas de diferente forma con el objetivo de adaptarse a un entorno que ha cambiado, o para llegar a algún objetivo por un camino no previsto.

La improvisación crea cierto grado de desorden buscando conseguir los objetivos por otros medios no contemplados por la organización. La improvisación debe generar aprendizaje. La improvisación intenta ganar tiempo.

La improvisación exige cierto grado de flexibilidad para poder hacer las cosas de otra forma, que no es la prevista por los procesos y procedimientos habituales. Si la estructura no es capaz de soportar cierto grado de improvisación, y por lo tanto de desorden, se rompe sacudida porque surgen mil conflictos internos, al no poderse adaptar a su entorno.

La improvisación reduce la eficiencia de forma momentánea, hasta que por medio de prueba y error consigue volver a adaptarse al medio. La improvisación, cuando da en la tecla correcta, y la cosa funciona, permite volver a generar nuevos procesos y procedimientos adaptados a la nueva realidad. Por lo tanto, la improvisación genera resiliencia ante cambios bruscos e inesperados, dando tiempo al sistema a buscar formas eficientes de adaptación.

Si la cosa no funciona, como cosa positiva, permite descartar ciertas prácticas. Como cosa negativa el sistema puede verse comprometido y llegar a desaparecer, por no poder o saber adaptarse (a tiempo) a la nueva realidad.

La improvisación surge de forma práctica, y espontánea, no se programa, ni se aprende. El saber hacer y la experiencia pueden ser fundamentales para que la improvisación tenga éxito.

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