EFECTO AVALANCHA (TIPPING POINT)

10 junio, 2017 0 No tags 0

Tipping Point tiene muchas acepciones: Punto de no retorno, punto de ruptura: es una medida de robustez, punto de inflexión, punto decisivo, punto crítico, punto de derrame o avalancha.

Derramamiento.

  • Acción y efecto de derramar o derramarse.
  • Dispersión, esparcimiento de un pueblo o de una familia.
  • Acción de desmandarse o apartarse con desorden quienes estaban juntos en un sitio.

Avalancha, alud: Gran masa de nieve que se derrumba de los montes con violencia yestrépito. Masa grande de una materia que se desprende por una vertiente, precipitándose por ella.

El efecto avalancha es pura asimetría. El punto de no retorno genera la avalancha, que produce un efecto automático de desorden, de caos. Lo que estaba en estado de reposo, de orden, se desparrama, se desordena. Es el golpe desintegrador que da tu hijo a la mesa donde reposa la figurita de Lladró que tu madre lleva teniendo 40 años en el mismo sitio. Añicos mil. El punto de no retorno es el golpe a la mesa, es el cisne negro. Un segundo basta para cambiar el orden por el caos, y además sin retorno. Su fragilidad se ha demostrado máxima. No ha soportado ni el más mínimo cambio de las condiciones que lo rodeaban. Descanse en paz la puta figurita.

El efecto avalancha se produce cuando un suceso cambia, de forma drástica y rápida, el entorno, el ecosistema donde se desarrolla tu vida, tu negocio, generándote un impacto (que puede ser mortal) Piensa en los discos y la aparición del cd. O en las válvulas de vacío y el transistor, o en la industria de la música y la aparición del algoritmo mp3 de compresión.

El punto de no retorno provoca un efecto avalancha donde el suceso se expande y magnifica de forma exponencial. No hay control posible hasta que el mismo cesa por la falta de la energía que lo alimenta…. Por ejemplo, haber saturado un mercado.

El efecto avalancha necesita de acumulación, muchas veces de forma silenciosa, que pasa desapercibida. Por lo que el impacto es todavía mayor. El colapso, realmente es un proceso con un punto de no retorno (de ruptura) que provoca la avalancha. Lo que pasa es que el punto de no retorno es tan llamativo, y la acumulación de sucesos tan silenciosa que achacamos la avalancha a un solo suceso: un evento de tipo cisne negro, positivo o negativo. Muchas veces, y en realidades de corte caótico es imposible ver y entender la cadena de causalidades.

El efecto avalancha puede ser también positivo. Ese producto que llevas tiempo ofreciendo al mercado sin pena ni gloria, y que de pronto se convierte en algo de moda/necesario… Ese producto de tu porfolio, en el que has sabido explotar las propiedades de la latencia y el oportunismo.

Esto te obliga a ser lo suficientemente flexible para poder responder a esa demanda inesperada. La mayoría de las veces te pilla el toro. Si el producto cubre sus costes variables, y no consume muchos costes fijos (de gestión, etc…) si sabemos que a la larga puede tener demanda (por ejemplo, por habernos adelantado en un mercado) pues a lo mejor es cuestión de mantenerlo en cartera.

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