invierte tu forma de pensar

24 septiembre, 2016 0 No tags 0

Nuestra cabeza invierte el sentido de la causalidad: Supón que las buenas cualidades profesionales son causa del éxito. A partir de este supuesto pensamos que toda persona inteligente, trabajadora y perseverante tendrá éxito. Pero esto es falso. No implica que toda persona de éxito sea inteligente, trabajadora y perseverante. Mira a tu alrededor…

Las estanterías de las librerías están llenas de autobiografías de millonarios que cuentan cómo hacerse rico. Hablan sobre los rasgos que tenemos que desarrollar (que son los de los millonarios) para hacerse rico. Pero esos rasgos los tenemos la mayoría, por lo tanto parece que el azar  tiene algo que decir. ¿Si eres tan listo, por qué no eres rico?

La suerte es independiente y democrática, y afecta a todos con independencia de sus rasgos iniciales. El que todos los millonarios sean trabajadores duros persistentes no significa que todos los trabajadores duros y persistentes sean millonarios. Hay muchos emprendedores en la cuneta que eran trabajadores duros, persistentes y brillantes.

La mayoría de los éxitos están causados por muy pocas ventanas de oportunidad. El no aprovecharlas puede ser mortal para la carrera profesional. Conclusión: te la tienes que jugar (de forma controlada, apostando lo que estés dispuesto a perder) pero tienes que correr algunos riesgos. Tienes que aprovechar las posibles oportunidades, como ya comente en alguna entrada anterior, Facebook es una oportunidad que aparece por puro azar, y es aprovechada y explotada de forma conveniente. Ese es el verdadero valor de su fundador, no el de ser un visionario, que es como se le presenta (y parece que al chaval le encanta).

El planteamiento correcto es: sobre una población de profesionales o productos o lo que sea, una pequeña proporción triunfaran por pura suerte. Es decir una gran población de personas, productos… producirá necesariamente algunos triunfadores por puro azar. Si ya sé, duro de asimilar para tu cabecita, pero es lo que hay.

trampas y tramposos

17 septiembre, 2016 0 No tags 0

Una vieja noticia (del 16.2.2010) pero que sirve para ilustrar lo que quiero contar. En una entrevista en exclusiva concedida al rotativo alemán Handelsblatt, el economista jefe del Deutsche Bank, Thomas Mayer, ha indicado cuáles son los principales peligros que penden sobre la economía europea.
Según Mayer, Grecia, Portugal y España son los casos más conflictivos, y los que podrían poner muy cuesta arriba la crisis al resto de la Unión Europea. De Grecia Mayer asegura que o hace el esfuerzo que le pide la Unión o puede vérselas muy mal. Grecia, insiste Mayer, es un caso especial porque, en el Pacto de Estabilidad, no estaba previsto que uno de los Estados falsificase sus cuentas….

Esto es lo que pasa cuando uno tiene estudios superiores y algún master por alguna prestigiosa Escuela, que se desprecia el factor azar. Bueno, más que despreciarlo, es que ni se sabe que existe.

De todas formas, habla el economista jefe del Deutsche Bank, el banco que se ha revelado en el año 2105 con más riesgo de Europa, es decir el que más mierda tiene bajo las alfombras.

lobby

10 septiembre, 2016 0 No tags 0

Vía Wikipedia: colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración Pública para promover decisiones favorables a los intereses de ese sector concreto de la sociedad.

El poder de la comunicación one to one, están permitiendo incrementar la distribución y la venta de productos en muchos sectores muy sensibles. La pena es que su poder de lobby lo está impidiendo.

Financiero (proyectos de desintermediación bancaria). Energía (generación privada de energía y venta del excedente a la red). Transporte (entre pares, tipo bla, bla car, uber, etc….) Editorial y medios (podemos publicar nuestro propio contenido en casi cualquier soporte.)

El poder de lobby tiene una correlación directa com el factor “peso” en la economía. No es lo mismo el sector financiero que el sector editorial. De todas formas, el cambio de modelo va a terminar con mucho del pastel de toda esta maraña de intereses.

grado de fragilidad

3 septiembre, 2016 0 No tags 0

El grado de dispersión o concentración de los diferentes sectores económicos/segmentos de mercado, nos permite entender su grado de exposición a sucesos inesperados y potencialmente catastróficos, sucesos de tipo cisne negro.

El grado de madurez, de reposición y de diversidad, unido al grado de concentración, también es determinante. Una forma de entender el grado de fragilidad de tu proyecto, puede ser mediante esta “formula”

Grado de fragilidad = Madurez y Reposición + Diversidad + Especialización + Concentración

  • Madurez y reposición: Que márgenes están generando nuestros productos actuales. Cómo de maduros son los productos que actualmente están generando márgenes, y que planes de reposición tenemos para estos productos o a que nuevos segmentos nos vamos a dirigir. Que opciones queremos generar.
  • Diversidad: qué tipo de productos tenemos y a que mercados/segmentos están dirigidos. Que opciones estamos manejando.
  • Especialización: qué grado de sofisticación o especialización tienen esos productos. Qué grado de diferenciación tenemos con respecto a la competencia.
  • Concentración: cuántos y cuáles son los productos que están generando margen/beneficio/ingresos para nuestro proyecto.

Si los beneficios están muy concentrados en pocos productos, y además esos productos son muy especializados y además llevan años en el mercado, el grado de fragilidad es altísimo.

Todos estos componentes son relevantes para estudiar el grado de fragilidad de nuestro proyecto.

Lo que es frágil debe romperse cuando todavía es pequeño, y puede causar poco daño. Nada debería convertirse en algo demasiado grande para no poder quebrar. La evolución de la vida de las grandes empresas protegidas por estados (bancos, grandes consorcios, etc…) favorece a aquellos que tienen la máxima cantidad de riesgos ocultos (y en consecuencia, los más frágiles) a convertirse en los más grandes. En la naturaleza, lo frágil no llega nunca a madurar. Es la ley que evita grandes daños al sistema. Nuestro modelo lo hace al revés, así que los desastres de corte sistémico están servidos. Y nos los vamos a comer con patatas.

Nota: a ver si tengo un rato y pongo métricas a la formula.