NO HACER NADA

4 junio, 2016 0 No tags 0

El no hacer nada es una consecuencia directa de entender en profundidad la diferencia que existe entre el ruido y la señal. La gran ventaja de no hacer nada y permanecer en modo espera (en modo stand by), es que te permite no malgastar energía en tareas inútiles. Tomar perspectiva. Tenemos que Invertir energía en diferenciar señal y ruido, y actuar solo cuando corresponde.

¿Qué es actuar de forma asimétrica? No hacer nada hasta que se presente una gran oportunidad, y hacer únicamente lo necesario, de forma puntual, una vez que se haya invertido en ella (trabajo, dinero, tiempo…)

No confundir ruido con señal: Los resultados fluctúan de forma natural, de forma aleatoria. El crecimiento/rendimiento del resultado de un proyecto no es lineal, incluso en empresas de alta calidad con fuertes ventajas competitivas. Siempre y cuando una empresa mantenga su ventaja competitiva: un posicionamiento claro de sus productos, un equipo de dirección solvente, y mantenga la gratificación a sus accionistas mediante dividendos, no debemos intervenir o incluso vender nuestras participaciones.

Ventaja competitiva en forma de:

  • Productos/servicios que de verdad estén solucionando un problema, satisfaciendo una necesidad.
  • Equipo gestor.
  • Seguimiento de tendencias/mercados.

Esto no quiere decir, que las empresas o proyectos vayan a mantener por siempre una posición de ventaja y crecer indefinidamente. Las cosas cambian con el tiempo. Lo importante es hacer un seguimiento puntual para comprobar que las empresas en las que se invierte mantienen sus ventajas competitivas o no. Cuando las pierdan, entonces es momento de vender.

La pérdida o caída puntual de beneficios/rendimiento (o de valor de las acciones si estamos hablando de una cotizada) no es una razón para ponerse nervioso si el negocio subyacente y el equipo gestor no han cambiado. De hecho, puede ser un buen momento para comprar más acciones, reforzando la posición en la empresa.

En resumen: la aparición de baches en el camino, es normal. Pero si la empresa/proyecto mantiene su nivel de gestión, y su enfoque a mercado, carece de importancia.

  • El ruido: los baches que aparecen en el camino, lo que varían los resultados de un año a otro.
  • La señal: la forma en que se gestiona el proyecto y las personas que llevan las riendas. Sus métodos, su orientación, y su saber hacer.

El problema, es que si no estás todo día corriendo de un lado a otro y con una agenda petada, parece que no estás haciendo nada. Cosa que en este estúpido modelo nuestro, no tiene muy buena imagen….

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