HUIR DEL VALOR CENTRAL

25 julio, 2015 0 No tags 0

El valor central de la campana es donde se da la máxima probabilidad de que ocurra un suceso. La campana de Gauss de distribución de la probabilidad sirve para algunas cosas pero no sirve para todo. Si intentas aplicarla donde no corresponde, corres riesgos tontos. La campana de Gauss funciona mal en entornos no lineales, como la realidad que te rodea.

Si siempre estas apostando a la máxima probabilidad de que algo ocurra, la probabilidad de que ese algo ocurra es alta, en efecto. Pero la recompensa que obtienes porque ese algo ocurra es ridícula. Esto lo haces básicamente porque no estamos preparados para perder, sea lo que sea. El pinchazo que produce la perdida, por pequeña que sea, es incómodo.

Lo vemos con una quiniela:

Cuando haces una quiniela lo que haces de forma habitual es apostar a que los mejores equipos ganen sus partidos. Cosa que con mucha probabilidad ocurrirá. Cuando este suceso acurre, y tu aciertas, ganas una miseria, como todo el mundo. Ahora imagina que el primer equipo de la clasificación juega contra el ultimo, y tienes que rellenar la casilla (lo simplifico para una sola apuesta para que se entienda rápido la cosa)

Forma habitual (de ignorante total)

Primero de la clasificación – último de la clasificación: 1-x-2

  • Que sucede si aciertas: casi nada, seguramente te embolses una miseria y se te quede cara de tonto. A lo mejor ni siquiera recuperas el importe de la apuesta. Has corrido un riesgo para obtener una recompensa miserable.
  • Que sucede si no aciertas: Ahora pueden pasar dos cosas
    • Nada: porque apostaste muy pocos euros. Que de perderlos no te llevan a vivir debajo de un puente. Apostaste lo que estabas dispuesto a perder. Sientes un leve pinchazo por la perdida, pero el dolor es leve y pasa pronto. Efecto efervescencia.
    • Ruina: apostaste todo tu patrimonio. Eres tonto del culo. Apostaste más de lo que estabas dispuesto a perder. Te está bien empleado.

Forma de quien entiende y se entretiene intentando domar el azar

Primero de la clasificación – último de la clasificación: 1-x-2

  •  Que sucede si aciertas: lo más probable es que ganes una buena cantidad de pasta. Que ocurra esto es una cosa rara, existen muy pocas probabilidades. Esto es un suceso raro, un evento de tipo cisne negro positivo. Al que has buscado exponerte.
  • Que sucede si no aciertas: como antes, pueden pasar dos cosas
    • Nada: porque apostaste muy pocos euros. Su perdida no te lleva a vivir debajo de un puente. Apostaste lo que estabas dispuesto a perder, y como estabas dispuesto a perderlo, lo hiciste buscando el máximo riesgo, pero también la probabilidad de forrarte. Aquí está la clave de cómo se debe intentar domesticar el azar.
    • Ruina: Eres todavía más tonto que en el caso anterior, ya que las probabilidades eran todavía menores. Apostaste todo tu patrimonio. Apostaste más de lo que estabas dispuesto a perder. Sangraste y terminaste reventando. RIP.

Sé que ahora estás viendo todo esto de forma muy evidente. Estas pensando, ¡pues claro! Ahora en vez de pensar que estas apostando unos euros en un partido de fútbol, piensa que estas invirtiendo unos miles en una empresa. Sea Startup o no, sea tu propio proyecto o no.

Ya no tiene tanta gracia ¿verdad? Bueno, pues los mecanismos de azar, de incertidumbre son los mismos. Tienes que tomar decisiones en base a una información muy escasa y parcial. Por cierto, la información histórica sirve para muy poco, y en ningún caso como base principal para la toma de decisiones o de planificaciones futuras.

La mejor forma de lidiar con la incertidumbre es desarrollar una estrategia de tipo Haltera, como la define Taleb. Una estrategia que apuesta en los extremos.

En un extremo esta tu patrimonio neto: aquel que quieres conservar pase lo que pase. El que te asegura la supervivencia. Este patrimonio lo tienes que guardar en el sitio que más seguro te parezca (en Bonos del estado, en billetes en una caja fuerte, en lingotes de oro, debajo del colchón…)

En el otro, esta lo que estás dispuesto a jugarte: Como estas dispuesto a asumir esa perdida, exponlo a sucesos raros, de poca probabilidad de ocurrencia, que de ocurrir hagan que te forres.

Nota algo técnica: ¿por qué a veces no funciona la campana de Gauss? Los dos campos que más se usan habitualmente de las matemáticas en otras ciencias son el álgebra y el cálculo, sobre todo el diferencial. Para poder hacer esto, se hace necesario que el científico opere de una manera singular. El cálculo necesita de drásticas reducciones, su objeto de estudio son sucesos y fenómenos que únicamente se pueden expresar linealmente, con funciones o curvas simples, periódicas y graduales. Funciones a la vez que deben cumplir con los postulados de derivación e integración. El problema surge cuando uno comprueba que las funciones que maneja la naturaleza son ecuaciones no-lineales, funciones continuas que no admiten derivadas y por tanto tampoco pueden ser integradas.

TE TIENE QUE GUSTAR PERDER

18 julio, 2015 0 No tags 0

El miedo a la perdida lleva a un callejón sin salida, lleva a no probar nada, y por lo tanto a no exponerte al éxito.

La fórmula del suicida: Apuesta más de lo que está dispuesto a perder, si lo pierde, se va  directo al cementerio. Se ha vuelto muy vulnerable a que pueda pasarte algo negativo/inesperado (sucesos del tipo cisne negro).

La fórmula del tonto: No apuesto nada, no vaya a ser que lo pierda. Si no apuestas nada por miedo a perder algo, ya estás perdiendo en forma de un sinfín de oportunidades y de opciones con las que no estás jugando. Ya ves, incluso cuando no estás dispuesto a perder nada, estás perdiendo algo. Si Crees que estás muy seguro en tu empleo, o por tener un negocio que funciona, o por vivir de rentas, tienes un problema. La opción “no perder nada” no existe.

La fórmula correcta para evitar esto es sencilla, aunque por lo que parece, no muy evidente: Apuesta lo que estés dispuesto a perder, si lo pierdes, asumes la pérdida y sigues adelante.

TENDENCIA A LA FRAGILIDAD

13 julio, 2015 0 No tags 0

La evolución de un proyecto, nos lleva por el camino de la fragilidad. ¿Qué es frágil? Todo lo muy grande, lo demasiado optimizado y lo excesivamente dependiente de la tecnología, o de un cliente, o de un proveedor, o de un líder visionario.

A medida que la empresa crece, la demanda y la presión por incrementar la estructura aumenta. Esta estructura de forma inmediata se convierte en costes fijos y estos a su vez incrementan de forma constante la fragilidad del proyecto. Muchas veces este incremento de la fragilidad pasa desapercibido, ya que es como un goteo lento y constante que va incrementando costes y estructura, sin que nadie sea capaz de percibir la dimensión global del problema hasta que es demasiado tarde y la cosa revienta.

Cuando comenzamos con KSchool era solo una red de contactos y una hipótesis que comprobar: Existía un mercado de formación orientado a las nuevas profesiones de corte Técnico que estaba creando Internet y que nade estaba atendiendo.

El viejo manual dice: crea unos planes predictivos y una estructura que los soporte. Contrata a los profesionales necesarios para poner en marcha el proyecto, alquila un edificio con aulas, compra un montón de estructura informática, monta una superweb…

La nueva forma de hacer las cosas dice: reúne a los expertos necesarios para diseñar un curso con los mejores profesionales que puedas encontrar. Difúndelo por los colectivos profesionales que pueden ser mercado objetivo, mira a ver qué pasa.

 

LO QUE HACE FRÁGIL TU PROYECTO (y tu vida)

4 julio, 2015 0 No tags 0
  • Tener un financiero o espécimen similar en el comité de dirección y además dejarle abrir la boca.
  • Desarrollar planes predictivos como te enseñaron cuando hiciste ese master que tanta pasta y esfuerzo te costó.
  • incrementar la estructura de tu negocio en función de esos planes predictivos tan chulos que haces.
  • Dejar de explorar y probar. El miedo puede ser el causante, ¡atento!
  • No entender ni asimilar la naturaleza caótica del entorno en el que vives (La ley natural es la ley del azar, te guste o no.)
  • Dejar de reconocer que no tienes ni puta idea de lo que va a pasar mañana.
  • La obsesión por la eficiencia.
  • La obsesión por medirlo todo (Consecuencia del punto anterior.)
  • La obsesión por la campana de Gauss.
  • Creerte el rey del mambo cuando la cosa te va bien.
  • Creer que el mundo funciona como te enseñó el sistema (cole, instituto, universidad…)
  • No entender la naturaleza sistémica de lo que te rodea: No haber leído, entendido o aplicado: la quinta disciplina de Peter Senge.
  • No entender la Teoría de las limitaciones. Theory of constraints (TOC).
  • Confundir probabilidad teórica (seguir creyendo que si tiras una moneda al aire la probabilidad de cara o cruz es del 50%) con probabilidad empírica (la que sucede en la realidad)