Jugando con la asimetría

7 febrero, 2015 0 No tags 0

En cuanto a la asimetría que esplique en las anteriores entregas, vamos a irnos planteando algunas preguntas ¿Qué diferencia hay entre un médico y un escritor? ¿Y entre un consultor y un músico?

¿A cuántos pacientes puede ver un médico en un día? ¿Cuántas personas pueden comprar y leer a un escritor en un día? ¿y escuchar una canción?

Está claro que un médico tiene un tiempo limitado para atender a un número limitado de pacientes cada día. De hecho, su presencia es indispensable para poder atender a esos pacientes. Esto es lo que determina que es una dedicación poco escalable. Sus ingresos dependen de su presencia y esfuerzo continuo. Es casi imposible que en un solo año obtenga los ingresos suficientes como para jubilarse. También es muy improbable lo contrario, que se muera de hambre ejerciendo su profesión.

Ahora pensemos en el escritor. El escritor va a realizar el mismo esfuerzo venda un ejemplar o cien millones de ellos. Es una dedicación escalable. Una vez escrito y publicado su libro, este no necesita más de su presencia y esfuerzo para generar beneficios. De hecho, si tiene la suficiente (y muy improbable) fortuna, y su libro vende millones de ejemplares, podrá jubilarse en muy pocos años con los bolsillos bien llenos. También es muy probable que si sus libros no se venden, y no tiene otra fuente alternativa de ingresos, se muera de hambre.

Debemos entender que lo escalable es peligroso, y que se debe manejar con cuidado. Las actividades escalables conllevan el concepto de oportunidad. El estar en el momento adecuado en el sitio preciso. La forma de estar ahí (para que esa estructura de azar positiva, nos alcance)  es únicamente incrementando probabilidades, debido a que hemos jugueteado con la mayoría de la oportunidades que se nos brindan.

Como hemos visto, es más seguro dedicarse a actividades no escalables que a actividades escalables. También debemos entender que las actividades escalables no dependen del esfuerzo y sí, de las decisiones. Es decir, cuanto menos escalable sea la profesión, más sujeta esta al esfuerzo continuo. Además, las actividades más escalables dan disparidades gigantescas entre esfuerzo y recompensa.

Llevemos esto al mundo del desarrollo de un negocio. De forma general, la escalabilidad se produce en el desarrollo de conceptos e ideas, que generen diseño de productos y de servicios. El concepto de Ipod / Itunes, y el posterior desarrollo de la idea  es lo escalable, es lo que permite a Apple ganar miles de millones de dólares cada año. La fabricación y el desarrollo del software es la parte lineal. La parte que menos aporta. De hecho, esta parte se descompone en los componentes más sencillos que se puede, de forma que sea lo menos escalable posible. Y por lo tanto lo más barata posible.

Se debe por lo tanto, apostar más recursos en la parte escalable del producto (Concepto de producto, posicionamiento, diseño, comunicación…) que en su fabricación/desarrollo.

El viejo manual dice: Trabaja duro, esfuérzate al máximo, enfócate en el desarrollo de tu profesión, y no te faltará nunca un salario. Seguramente en una gran corporación multinacional. Qué bien!

El nuevo manual dice: No eres especial. Eres un profesional más entre un millón. Esto quiere decir que tu conocimiento y tu saber hacer (kmowhow) tienden a convertirse en una comodity. Lo que te va a empujar al peligroso juego del “yo por menos.” No te queda otra que irte generando nuevas oportunidades.


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